lunes, 20 de enero de 2014

Definitorio, no definitivo

Intentar definir lo que es un juego de rol es una de esas tareas que, de puro estéril, dan risa antes de empezarlas. La experiencia me dice que, si bien sirve para pasar el rato, suele ser casi imposible alcanzar consenso en el asunto. ¿El motivo? Creo que las causas son la falta de verdadero interés en por llegar a esa definición y la ausencia de autoridades en la materia.

Claro que, llegados aquí, alguien podría plantearse más bien si es o no necesario definir lo que es un juego de rol. Después de todo llevamos creándolos y jugándolos más de treinta años sin necesidad de tener la dichosa definición. No parece que encontrarla sea un asunto que revista tanta importancia. Y a lo mejor hay algo de razón en eso. Creo que un jugador no tiene por qué plantearse la cuestión para divertirse con un juego.

Pero también me dice la experiencia que cualquier actividad que se precie tiene que empezar por definir el objeto de su trabajo si quiere hacer avances significativos. Es por tanto más una tarea con la que deben comprometerse, al menos inicialmente, los que pretendan diseñar un juego de rol, pues no creo que sirva de mucho dar pautas para crear algo que no sabes lo que es.

Todavía recuerdo lo que ponía en la primera hoja de mi cuaderno de física del instituto: La física es el estudio de los fenómenos naturales en los cuales no se observa cambio en las sustancias intervinientes. Es cierto que aquella definición no es la más correcta, pero a mí me resultó bastante reveladora, porque me servía para saber de qué carajo iba a ir todo aquello.

También estoy bastante seguro de que aquella definición no es la misma que manejaban en su tiempo los primeros que se dedicaron a estudiar los fenómenos físicos. Pero casi seguro que tampoco se imaginaban las cotas de conocimiento que se iban a alcanzar en los siglos siguientes. Así que tampoco creo que el acto de definir tenga que acometerse con vocación de posteridad eterna.

Se trata por tanto de encontrar una definición comprensiva, que sirva al propósito de crear juegos de rol y de que estos sean cada vez mejores. Cualquier otra consideración, desde mi punto de vista, no contribuye sino a alimentar un debate estéril.