jueves, 25 de abril de 2013

¿Juegos de Rol para Educar?

A raíz de ésta entrada de hace unos días en la que un profesor introducía a sus alumnos de secundaria a los juegos de rol en el marco de un taller de alternativas al ocio digital, me puse a pensar acerca del papel que podrían desempeñar estos juegos aplicados al proceso educativo. No como aficionado, ni como autor, sino como profesional docente. Y empecé a hacerme preguntas que no sabía responder.
  • ¿Sirven los juegos de rol para enseñar cualquier cosa?
  • ¿En qué asignaturas podrían ser de utilidad y en qué forma?
  • ¿Aportan algo que otras herramientas educativas no tengan?
  • ¿Son útiles como herramientas metodológicas únicamente o pueden usarse para evaluación?
  • ¿Son una herramienta educativa eficiente en su forma actual?
  • ¿Es necesario hacer algún tipo de adaptación y/o acometer el diseño de juegos con la docencia como objetivo específico?
Veréis, la cuestión es que hace mucho que se viene hablando de las bondades de los juegos de rol como herramienta educativa, pero casi siempre es un asunto que se plantea dentro de la comunidad de aficionados al rol y casi siempre desconociendo por completo tanto el proceso como el sistema educativo. Me gustaría equivocarme, pero apostaría algo a que la mayoría de los que estáis leyendo esto no tiene ni idea de, por ejemplo, como hacer una rúbrica para evaluar competencias.


No estoy diciendo que halla que callarse y dejar hablar a "los que saben". De hecho, en ese caso el primero que debería callarse soy yo. Al fin y al cabo, a pesar de ser docente, hace muy poco que tengo que vérmelas con todo aquello del aprender a aprender, aprender a hacer y aprender a ser y diría que lo tengo más fácil (en materia estrictamente docente) que los compañeros de secundaria. Cualquiera de mis clases, hasta un primer curso, debe ser el paraíso en comparación con una de la ESO.

Tampoco pretendo quitar mérito en forma alguna a iniciativas como la que se relata en la entrada que cito. Ni mucho menos. Detrás hay un esfuerzo, una pasión por enseñar y apostaría algo a que, aunque grata, se trata de una labor no remunerada de ese profesor. A lo que me refiero es a que habría que tomarse todo esto con la seriedad que merece algo tan importante como la educación y hacerlo desde una perspectiva un poco más profesional para sacar algo verdaderamente útil y que no se quede en lo anecdótico.

Tengo preguntas que quizás ni siquiera sean las correctas, un puñado de links para empezar y ganas de encontrar respuestas. Tiempo es lo que no me sobra.